El kalanchoe es una planta suculenta con
flor muy resistente y sencilla de cuidar. En este artículo hemos
preparado una guía definitiva sobre el kalanchoe en la que te
contamos todos los secretos sobre estas plantas, su origen, características,
consejos de cuidado, plagas, enfermedades y mucho más. Descubre todo sobre esta
bonita planta y anímate a cultivarla, ¡es muy fácil!
Características y origen del kalanchoe
El kalanchoe es una planta de la familia de
las crasuláceas originaria del África tropical, principalmente
de Madagascar. Los kalanchoes se consideran suculentas porque
almacenan el agua en el interior de sus hojas. Se trata de un mecanismo de
supervivencia propio de las plantas que proceden de zonas con climas secos y
cálidos en las que escasea el agua.
Los kalanchoes son plantas muy vistosas para
utilizar como decoración por el atractivo equilibrio entre el verde de las
hojas y la variedad de colores de las flores. Las hojas del kalanchoe son
grandes y carnosas, tienen los bordes ondulados y ligeramente rojizos. Las
flores son pequeñas, en forma de estrella, y pueden ser rojas, rosas, naranjas,
amarillas, blancas…
Significado del kalanchoe
En cuanto a su significado, se cree que el nombre del kalanchoe proviene
del vocablo chino “kalan-chowi” (que cae y se desarrolla) por su habilidad para
regenerarse. El kalanchoe es una planta conocida por su
resistencia y su capacidad para florecer en diversas condiciones, por eso
simboliza la resiliencia, la vitalidad, la perseverancia, la longevidad, la
renovación, la buena suerte y la prosperidad. ¡Regalar
kalanchoe es una excelente idea para enviar un mensaje positivo!
Cuidados del kalanchoe en maceta
El kalanchoe es una planta ideal para
cultivar en interiores, aunque se adapta también a exteriores en climas
templados. Aunque es fácil de cuidar y no requiere mucho mantenimiento, sí que
debes procurarle una serie de cuidados para estimular su floración. Toma nota de
todas nuestras recomendaciones a continuación:
Luz
El kalanchoe necesita recibir una abundante
cantidad de luz solar indirecta para crecer bien. Si se cultiva en una maceta
en interiores, debe colocarse cerca de una ventana, preferiblemente orientada
al sur o al oeste. En exterior, la maceta puede ubicarse en una zona iluminada
o en semisombra, siempre que no esté expuesta al sol intenso del mediodía,
especialmente en verano, para que no se quemen las hojas.
Riego
Como ya sabes, el kalanchoe es una
planta suculenta que almacena el agua dentro de la hoja, por
lo que requiere poco riego. Te recomendamos esperar a que el sustrato esté
completamente seco antes de volver a regar. En primavera y verano, puedes regar
una vez por semana, mientras que en otoño e invierno, cada 15 días o incluso
una vez al mes será suficiente. El exceso de agua es uno de
los errores más comunes de este tipo de plantas y hace que se pudran las
raíces.
Temperatura y humedad
El kalanchoe prefiere temperaturas entre
los 15 ºC y los 25 ºC. Son plantas que no toleran bien las heladas ni las
temperaturas inferiores a 10 ºC, por lo que
en climas fríos deben protegerse en invierno. La
humedad ambiental no es un factor importante para su desarrollo, ya que el kalanchoe se adapta bien a ambientes secos.
Sustrato y maceta
El mejor sustrato para el kalanchoe es una
variedad con un buen drenaje, como los sustratos que se utilizan para cactus y
suculentas. Recuerda siempre perforar el fondo de la maceta para que el agua no
se acumule y no se pudran las raíces. Trasplantar cada dos o tres años en
primavera ayuda a renovar el sustrato y fomentar el crecimiento.
Poda y floración
Después de la floración, recomendamos retirar las flores
marchitas y recortar ligeramente la planta para que crezca de manera más
compacta. Si quieres estimular la floración, deberás imitar el ciclo natural
del kalanchoe. Para ello, puedes reducir la exposición a la luz
durante unas semanas en otoño (unas 12–14 horas de oscuridad al día). También
se recomienda utilizar un fertilizante equilibrado en la época de crecimiento.
Plagas y enfermedades
El kalanchoe es una planta resistente, pero
si no la cuidas bien, puede sufrir enfermedades y plagas como las cochinillas,
los pulgones o los hongos si hay exceso de humedad. Además de suministrarle los
cuidados adecuados, inspecciona de vez en cuando la planta en busca de posibles
plagas.
Con estos consejos, conseguirás unos kalanchoes sanos
y bonitos con los que decorar cualquier rincón de tu hogar o tu jardín. Además,
estas plantas son ideales para aportar color a las composiciones con cactus y
suculentas, ya que sus necesidades de riego, luz y sustrato son similares.
¡Llena de vida y color tu hogar o tu jardín con la belleza del kalanchoe!