MARGARITA AFRICANA
La gerbera, conocida también como margarita africana, es una planta perenne muy apreciada por sus flores de colores vibrantes. Aunque es resistente, requiere cuidados específicos de luz y riego para florecer con éxito y evitar enfermedades de raíz.
Cuidados fundamentales de la gerbera
- Iluminación: Necesita mucha luz, pero evita el sol directo en las horas centrales del día para no quemar sus hojas.
- Interior: Colócala cerca de una ventana bien iluminada.
- Exterior: Prefiere la semisombra o el sol suave de la mañana.
- Riego: Debe ser constante pero moderado. La clave es mantener el sustrato ligeramente húmedo sin llegar a encharcarlo.
- Riega cuando la superficie de la tierra esté seca al tacto.
- Evita mojar el centro de la planta (la corona) o las hojas para prevenir la aparición de hongos.
- Sustrato y Drenaje: Es vital que la maceta tenga un excelente drenaje. Utiliza un sustrato ligero y rico en materia orgánica, preferiblemente con un pH ligeramente ácido (entre 5.5 y 6.5).
- Temperatura: Prospera en climas cálidos, idealmente entre los y. No tolera las heladas ni el frío intenso; si vives en una zona fría, es mejor resguardarla en el interior durante el invierno.
- Mantenimiento:
- Retira las flores marchitas y las hojas secas desde la base para que la planta concentre su energía en nuevas floraciones.
- Abonado: Durante la primavera y el verano, aplica un fertilizante para plantas con flor una o dos veces al mes.